Limitaciones y alcance del estudio

 

El alcance del presente estudio vendrá determinado por una serie de factores que lo condicionen, teniendo en cuenta que alguno de estos factores se derivan directamente de los objetivos que se quieran conseguir y del enfoque que se quiere dar, mientras que hay otros factores que están limitados por su propia naturaleza. Entre los aspectos que determinarán el alcance del estudio tenemos los siguientes:

1.      El enfoque y el tipo de estudio del que se trata; Proyecto Fin de Carrera bajo la perspectiva de la sostenibilidad.

2.      La información medioambiental a la que se ha podido acceder.

3.      La información ambiental que se ha podido tratar.

 
Enfoque y Tipo de Estudio

Este será el primer punto en el que se determinarán los límites,  que nos condicionarán a la hora de realizar y tratar el estudio de las emisiones de CO2 producidas por la Escuela Politécnica Universitaria de Valladolid.

Tenemos que tener en cuenta que al tratarse de un estudio de sostenibilidad además de consideraciones puramente medioambientales hay que tener en cuenta aspectos de tipo social y económico, lo cual amplia el alcance del estudio. Pero al no tener los suficientes conocimientos de la interconexión de factores medioambientales, entendidos como puramente físico, con los factores sociales y económicos el presente estudio solo tendrá en cuenta los primeros, pero teniendo en cuenta que el estudio puede ser mucho más profundo de lo que en definitiva será, ya que el principal objetivo será la difusión pública de los resultados obtenidos mediante una página Web.

 
Disponibilidad de datos

La recogida de datos para la realización de este proyecto ha sido la tarea más complicada y laboriosa, sobre todo teniendo en cuenta que ha limitado en cierto modo el alcance que se podría haber dado a este estudio. En parte a que no todos los datos estaban registrados, algunos estaban incompletos y no todos tuvieron la misma disponibilidad a la hora de aportarnos la información requerida. Esta circunstancia nos ha condicionado a la hora de establecer los indicadores que caracterizan la actividad de la EUP, así como la posterior implantación y uso de las herramientas para el análisis de la sostenibilidad.

Después de recoger las entradas y las salidas que se han podido relacionar con la actividad que se desarrolla en la EUP se han tomado una serie de indicadores medioambientales y que a partir de ahora nos referiremos a ellos  como indicadores de primer nivel o puramente medioambientales. Y por otra parte aquellos indicadores que serán utilizados para realizar unas memorias de la sostenibilidad  de las actividades que se realicen de dicha entidad.

Alguno de los indicadores no han podido ser determinados para este estudio, debido a las circunstancias que se explican en el primer párrafo de este punto.

 Esos mismos motivos han llevado a plantear una serie de condicionantes y limitaciones para la utilización de los indicadores conocidos como de segundo nivel, planteando el estudio de sostenibilidad por medio del Análisis de Ciclo de Vida (ACV) y la Huella Ecológica, ya que estos tienen su base en los llamados indicadores de primer nivel(formados por las entradas y salidas de materias y energías, transporte, etc.).

 
Tratamiento de la información

Una vez que hemos registrado y analizado las entradas y salidas de las materias primas y energías y el transporte que se pueden relacionar con la actividad de la EUP, a lo que se conocerá como indicadores de primer nivel, lo siguiente será determinar el grado de sostenibilidad por medio de dos herramientas conocidas como Análisis de Ciclo de Vida (ACV) y Huella Ecológica (HE), que serán conocidas como indicadores de segundo nivel.

En el ACV, debido a la complejidad y a la información disponible para la aplicación de este método[1], se tendrán en cuenta los flujos energéticos así como las entradas y salidas debidas a los consumos de papel y al transporte. Según la definición dada por la SETAC[2], el ACV es un proceso objetivo para evaluar las cargas ambientales asociadas a un producto, proceso o actividad identificando y cuantificando el uso de papel y energía y los vertidos al entorno; para determinar que ese uso de recursos y esos vertidos producen en el medio ambiente, y para evaluar y llevar a la práctica estrategias de mejora ambiental. Mientras que la HE es un método que sirve para asignar un área ecológicamente productiva necesaria para producir los recursos utilizados y para asimilar los residuos producidos por una población determinada.[3]

Después de analizar los indicadores de primer nivel y basándose en ellos desarrollamos la metodología del ACV (tratada en la norma ISO14000), por la que se transforman los consumos de energía, papel y transporte en emisiones que producen una serie de impactos ambientales (centrándonos sobre todo en el calentamiento global.). Y con los resultados de la aplicación de este método calculamos la HE, por la que se determinan las hectáreas de bosque necesarias para absorber las emisiones producidas, relacionadas con la actividad de la EUP, y de una forma directa las hectáreas de bosque para asimilar el consumo propio de papel, resultados que podrán verse reflejados de forma individual en la aplicación “calculadora ecológica”, que estará incluida en la página Web.

En cuanto a los consumos en los que basaremos el ACV dependerán de los condicionantes que se han planteado anteriormente y como no, de la información sobre emisiones asociadas a ellos, teniendo como referencia una base de datos basada en el proyecto “Análisis del Impacto Medioambiental del Centro Tecnológico CARTIF”, realizado por Patricia Vázquez en Junio del 2002, basado en la utilización del programa SIMAPRO, y del que se han obtenido los resultados.


 

[1] Proyecto: “Análisis del Impacto Medioambiental del Centro Tecnológico CARTIF”,  Patricia Vázquez, Junio 2002. Tablas para el cálculo del ACV.

 

[2] SETAC, Society of Enviromental Toxicology and Chemistry, sacado de www.setac.org.

[3] Trabajo “Huella Ecológica”, de Marta Rebollar Guerrero, Luis Urueña Frías, Manuel Valle Díez y Verónica García Pérez, sacado de M. Wackernagel y W. Rees de “Ecología Política”.